Entrevista a la Señora Carolyn Mosley, traducida por Claudia Carretta-Beltrán - pagina uno

Fecha: 1 de Octubre 2009

Lugar: Austin, Tejas

Equipo: Mini-HD DV video cámara Sony; micrófono externo marca Sennheiser

Grabado en: Mini-DV casetes Sony

Entrevistadora: Kimberly Bacon

Videograbador: Parish Jefferson

Transcripción: Ellen Morrisey y Lydia Crafts

Revisión y edición (inglés): Lydia Crafts

Traducción del inglés al español: Claudia Carretta-Beltrán

KIMBERLY BACON: Estoy con Ms. Carolyn Mosley en Austin, Tejas. Yo, Kimberly Bacon, conduzco la entrevista y Parish Jefferson es el encargado de la cámara. Bueno, vamos a empezar ¿me pudiera decir un poco sobre usted y de dónde viene y su historia familiar y ese tipo de cosas?

SRA. MOSLEY: Bueno, soy Carolyn Mosley y nací en Nacogdoches, Tejas y a los tres meses nos mudamos a Dalas y cuando nos mudamos a Dalas mi padre se dedicaba a hacer muchos tipos de trabajos hasta que se autoempleo como plomero. Él tenía su propio negocio y cuando él tenía su negocio, nos iba bien. Estábamos bastante bien. Mi papá era muy buen proveedor.

Y mi mamá, ella el tipo de persona que no tenía que trabajar y cuando fue mayor fue abusada. Y cuando ella fue abusada, o abusada por ella, después ella se convirtió en abusadora porque así fue criada. Y yo fui el producto de su abuso. Yo recibía golpes con extensiones de cables, varas, si se acababan las varas, ella se iba y regresaba con otra varas –ve y tráeme otra. Podía quedar con chichones en mi cabeza, la nariz sangrando, las cicatrices me podrían quedar sangrando –todavía tengo marcas de los cables de electricidad. Mi hermana solía suplicarle a mamá “Mamá, para. Nosotras podemos golpearnos en lugar de pegarle a ella,” sabes.

Y por el abuso abandoné mi casa. Y cuando me fui de la casa, me tope con otro tipo de abuso porque yo estaba tan desesperada por irme de mi casa que no me importo. Pero lo que no sabía es que estaba yendo directo a las manos de otro abusador, en este caso un hombre, y el tipo de abuso que recibiría de este hombre – él me pegaba.

Y en mi cumpleaños me golpeó tanto, yo tenía siete meses de embarazo y él me pegó tan horrible hasta que perdí a mi hijo. Veras, era mi primer hijo era un niño. Y yo tenía siete meses de embarazada cuando él lo mató. Y digo que cuando él lo mató porque ellos dijeron en el hospital que mi hijo fue asesinado porque mi hijo estaba en realidad dentro de mi peleando por su vida. Su ojo estaba, tú sabes, destrozado. Su brazo estaba roto. Sus pequeñas costillas estaban aplastadas, el pequeño hueso de cartílago que tenía estaba todo golpeado y destrozado. El 21 de marzo. Fui golpeada en marzo 17. Ahora recuerdo todas estas fechas. En marzo 17 fui golpeada. En marzo 21 tuve a mi hijo. Retuve a mi hijo en la vagina hasta que llegué al hospital.

Ellos me dijeron algo así como: “Señorita Carolyn, tiene que dejarlo ir, tiene que dejarlo ir.”

Yo dije: “Pero si lo dejo ir, se va a venir, es muy pronto.”

Tengo esta cosa por los niños, quiero a los niños, quiero a los niños mucho y cuando se llegan a lastimar es un dolor para mí ver a un niño lastimado. Bueno, mi hijo no lo logró. Su nombre era DeMarcas y no lo logró.

Aunque me fui de regreso a casa de mi mamá porque lo dejé, y me fui de regreso a casa con mi mamá, y cuando estuve de regreso en casa con mi mamá no pude soportar estar con mi madre. Verás, mi madre no era una de esas madres con las que pudieras estar hasta que te recuperes y pudieras irte. Mi madre era una de esas madres que decía “me pagas cuatrocientos dólares al mes y tu pagas tu renta” y yo todavía tenía la deuda del carro y el seguro, así que básicamente era como si tuviera un departamento de una recamara estando con mi madre. Así que no había forma de que ahorrara dinero. Aparte, en ese tiempo estaba trabajando con mi padre porque había sido golpeada tan horrible, este hombre podría ir a mi trabajo. Perdí mi trabajo después de él.

Así que gracias a Dios mi papá tenía un negocio en donde yo podía tener un pequeño ingreso. Y ese poco, mi cheque, iba directo a mi madre, no a mi papi, porque mi mare era una de esas personas, madre mía le gustaba vestirse, mi mamá vestía bien. Esa es una cosa de ella, todos nos vestimos bien pero mi madre, ella se pone el sombrero, ya sabes ella estaba “super bien vestida”. No es que este exhibiendo a mi mamá. Amo a mi mamá con todo mi ser, “¿Por qué no te diste la oportunidad de conocer a tu madre, tu madre no se dio la oportunidad de conocerte a ti?” No fue porque mi madre no supiera cómo y yo siendo tan joven entonces, no sabía como darle amor porque yo no lo estaba recibiendo. Tienes que ser enseñado a amar antes de que puedas darlo. Tienes que saber qué es el amor antes de que puedas transmitirlo, yo no sabía qué era.

Todo lo que sabía era abuso y ser abusada era la norma para mí. Era como que te despiertas y te vas a dormir pensando: “qué me puede pasar que sea bueno” cuando te están diciendo las 24 horas, 7 días a la semana que “tu eres igual que yo y no vas a ser nada.” “Tu no vas a ser capaz de hacer esto, tu no vas a ser capaz de hacer aquello.”

Aunque yo estaba en la escuela –era líder del consejo de la ciudad; era presidenta de esto, era presidenta de aquello- me estaba yendo bien en la escuela pero no era valorado por mi mamá porque ella siempre me restregaba en la cara: tú eres igual que yo.

Bueno, pues si soy igual que tú ¿Qué es lo que esta mal de mí? ¿Que está mal con nosotras? ¿Por qué no podemos arreglarlo? Estas siempre han sido mis preguntas.

Así que crecí con mi mamá. Este chico, él siguió hablándome y yo estaba como: “Dios necesito alguna forma de salir de aquí.” Regresé; ¿Sabes?, te preguntas ¿porqué la gente regresa con el abusador? Yo regresé porque iba a sufrir abuso a cualquier lugar al que fuera. Sentí que no tenía alternativa. No sabía como crecer porque nunca me enseñaron como crecer. No sabía como ser responsable incondicionalmente porque nunca me enseñaron cómo ser responsable. Todo lo que me enseñaron fue a que cuando obtuviera el cheque, lo tenía que llevar a casa, ya fuera para él o para mi madre. No sabía como ganar dinero porque nunca tuve dinero para mi misma. Así que básicamente eso es lo que me quito mi independencia. Siempre era dependiente, porque no tenía ningún otro lugar a donde ir, nada más que hacer.

Así que en el proceso de regresar, me enteré que estaba embarazada otra vez, de mi hija mayor: Kasma. Cuando estaba embarazada de de Kasma –esto no me va a pasar a mi otra vez; me voy a salir de esto. Así que me fui, y cuando me fui, fuimos solamente yo y Kasma, y por tres años estuvimos muy bien. Yo estaba muy, muy bien.

Y después conocí al papa de Trella. Cuando lo conocí, pensé que todo iba a estar bien. Ya sabes, muchas veces cuando conoces a chicos_ y solamente puedo hablar desde el punto de vista de las mujeres, porque soy una mujer_ pero muchas veces cuando conoces a un hombre y te sientes bien con él, das un tiempo. Y a razón por la que digo esto es porque yo me aceleré y no lo conocía bien, solamente conocí lo que estaba en sus pantalones. Y no llegué a conocerlo como individuo, como una persona con emociones, como una persona con sentimientos, como una persona con tiempo adentro. Y lo que quiero decir con esto es que después de conocerlo me enteré que él no podía despertarse sin un toque, no podía irse a dormir sin un toque, no podía despertarse a media noche, ir al baño y regresar a dormir sin antes fumarse un porro antes de regresar a la cama. No sabía de la adicción que tenía.

Así que ahí estaba, entrando a otro abuso. Y eso siguió hasta que él empezó a robar. Nuestras cuentas no estaban siendo pagadas porque, a él también, le estaba dando mi dinero.

Así que lo dejé cuando Trella tenía nueve meses de nacida y me mude. Y empecé a enseñarles a mis hijos sobre el abuso porque a mí nunca me enseñaron eso. Y siempre pensé que si yo no les enseñaba entonces podrían caer en los brazos de gente como yo caí; y si les enseñaba a ellos, al menos podrían notarlo antes de que ya fuera muy mal. Y les enseñé a mis hijos como amar.

Ya ves que mucha gente no les enseña a sus hijos a amar. Les enseñan a sus hijos “Se quien eres y cualquier cosa que pase pues pasa” y lo que quiero decir con esto es que te encuentras gente diciendo “Okey, bueno, yo lo amo y me importa mucho” pero, ¿qué es el amor?

El amor es tu valor, el amor es quien eres, el amor es ser tu misma libre e incondicionalmente. El amor no viene con condición, el amor viene con muchísima libertad. Y mucha gente no entiende, piensa que tienes que estar atado en el amor. No, si estas amarrado en el amor, estas siendo abusada. Porque, estar atada significa que estas siendo forzada a hacer algo o que eres permanente y que no puedes hacer nada más. Todo eso, eso es abuso. La cosa que puedo sentir que viene con el amor es libertad. Y eso es algo que Trella decía todo el tiempo, el amor es una mariposa; esta encerrado en el individuo hasta que lo deja salir y es libre. Mucha gente no entendía este concepto pero las mariposas están tanto tiempo en el capullo pero cuando sale es bellísima. Y eso es lo que es el amor, es belleza es libertad. Y yo les enseñé eso a mis hijos.

Así que Trella se hizo mayor, y Kasma se hizo mayor y hubo un incidente que pasó entre mi hija mayor Kasma y yo. Este incidente paso en donde se terminó llamando a la policía para que viniera a mi casa porque mi hija me hizo algo un día y me puse como fiera. Y salte como mamá con ella, y no quiero decir como yo, la mamá, quiero decir como mi mamá. Ella me levantó la mano y yo siempre –yo era siempre del ese tipo de persona, que cuando las niñas pequeñas, si alguna vez me levantabas la mano, eso me hacía asombrarme y pensar y sentir que en ese momento en particular tu olvidaste que yo soy tu mamá- que solamente soy alguien de la calle.

Así que en consecuencia, voy a olvidarme que eres mi hijo y voy a mostrarte en lo que te has metido. Seré vieja pero te voy, te voy a lastimar. Ese era mi concepto. Y seguí –esa parte no fue correcta de mi parte; nunca debí haber dicho algo así a mis hijos y nunca debí de haber hecho a mis hijos. Pero esa fue mi defensa para hacerles saber: “Nunca traten eso.”

Y yo pensando que poniéndoles miedo en su corazón: “No le levantes la mano a tu mamá, ella te va a dar una patada en el culo”.

Mi hija mayor Kasma se puso de atrevida un día. La niña de su casa me levantó la mano y cuando lo hizo, "I went off."

Hasta este día, ella te dirá: “mamá aún se disculpa por eso”.

Llamaron a la policía para que fuera a la casa, yo fui a la casa y dije: “será mejor que todos ustedes me esposen ahora.”

Y dije “porque todos se vayan, voy a volverle a pegar. ¿Vas a llamar a la policía para que venga por mí y yo he estado cuidando de ti todos estos años, ni siquiera conoces a tu papa? ¿Ni siquiera ves a tu papá, ni siquiera hablas con tu papá? ¿De que se trata esto? ¿Y ahora vas a echarme la culpa a mí? ¿Y después llamas a la policía a mi casa? Niña, estas loca”.

Y yo estoy diciendo todo esto enfrente del oficial de policía y ellos estaban como “Señora Mosley, cálmese, cálmese señora Mosley, cálmese.”

Y yo dije “Ok, ¿qué es lo que todos ustedes quieren?”

Ellos dijeron “pues vamos a tener que llamar al SPN” [Servicio de Protección al Niño], y yo dije “bueno, llámenles” Y después le troné los dedos y le dije “Niña, estas actuando como si fueras tu mamá, bájale”. Así que lo que hice, miré a los oficiales, había como seis, mi casa estaba llena y dije “Saben qué, denme hasta el lunes. Voy a conseguir ayuda para mi y para mis hijos”. Que se note que dije “Voy a conseguir ayuda para mis hijos”. Nosotros, como familia, en ese tiempo teníamos un problema; los tres porque metí a Trella a que viera eso. Kasma y yo nos fuimos encima, aunque ella no se fue encima de mi, solamente me levantó la mano y yo me le fui. Ella nunca me pegó, pero fue el hecho de que me levantara la mano. Sabiendo que yo ya había estado en relaciones abusivas, la tomé contra ella.

Así que ellos dijeron “Bueno Señora Mosley, entendemos lo que usted va a hacer”.

Y les dije: “Estaba tratando de proteger a mi hija, así que si todos ustedes la ven por ahí afuera, todos ustedes dispárenle porque Kasma andaba metida en algunas cosas”. Ella tenía algunos problemas de comportamiento. Faltaba a la escuela, hacía algunas cosas, ya sabes. Pero, cuando faltaba a la escuela, se iba a la escuela de Trella. Tu escuchabas a alguien diciéndole algo a Trella, Kasma iba para defenderla porque Trella no hacía nada; aunque algunas veces se puede poner bastante TONTA-IDIOTA??, no te va a hacer nada. Kasma llegaría te golpearía y después regresaría a la escuela como si nada pasara.

Así que ellos dijeron “Okay, les vamos a dar hasta el lunes, pero si el CPS va a venir.”

Yo les dije: “Okay.” Una señora vino el viernes – era viernes- vino el viernes y dijo: “Vamos a tener que empezar a monitorear su casa y monitorear a sus hijos y blah, blah, blah.”

Y yo le dije: “No, no lo van a hacer,” le dije: “Yo le dije a la policía que me diera hasta el lunes. Déme hasta el lunes y le voy a enseñar de lo que soy capaz por mi y por mi familia.”

Ella dijo: “Bueno, ¿Qué es lo que va a hacer?”

Y le dije: “Todavía no lo sé” Y dije: “Pero mi familia y yo necesitamos ayuda y sobre todo yo se supone que soy la cabeza de familia. Necesito ayuda enserio.”

Y mucha gente cuando ven que necesitan un problema lo ocultan, y el problema solo se vuelve más grande. Continúa creciendo y se ulcera y ulcera y ulcera hasta que explota y se pone peor que antes. Aprendí eso a través del abuso. Les enseñé a mis hijos eso. Si te dan una palmadita una vez, la siguiente vez te van a dar un golpecito más fuerte; te dan un golpecito más fuerte y la siguiente vez te van a golpear. Cuando te golpean, después van a empezar a pegar. Eso va en crecimiento y crece y crece y crece.

Así que llegó el sábado, y empecé a hacer llamadas desde la mañana y encontré este lugar llamado la Casa Metodista para Niños. Y hablé con una mujer joven de ahí y empecé a llorar y le dije: “Usted tiene que ayudarme”.

Ella dijo: “Bueno, esta es una casa para niños.”

Y yo le dije: “Cuando ayude a mi hija, usted me va a estar ayudando a mi.”

Y ella me dijo todas las cosas que me podían ofrecer; ofrecen consejería para padres e hijos pero la única cosa es que tu hijo se tiene que quedar ahí. La niña se tiene que quedar ahí por un año.

Y yo estaba como: “Bueno, nunca hemos estado separadas, así que no sé.”

Ella dijo: “Usted dijo que quiere ayuda Señora Mosley”.

Y yo dije: “Lo que cueste, hagámoslo.” El domingo, mis hijas y yo, yo, Kasma y Trella viajamos a Waco, Tejas.

Me senté y hablé con la señorita Stephane y ella dijo: “Podemos aceptarla hoy si usted quiere”.

Yo dije “No trajimos ninguna ropa, no trajimos nada, solamente venimos a hablar con usted”.

Ella dijo “Okay, bueno, la puede traer en una semana” le dije “le digo una cosa, ella se puede quedar hoy en la noche, yo le puedo traer ropa y cosas mañana.”

Mi hija se quedó en la Casa Metodista para Niños por un año y medio. Fue difícil, pero fue una lección que toda la familia aprendimos porque nos dimos cuenta de cuales eran nuestros problemas. Mis hijas estaban solitarias porque no había un hombre en la casa. Ellas no llegaron a conocer a su papá, pero se dieron cuenta que no era la culpa de su mama de que no tuvieran papá. También se dieron cuenta que me violentaba por el dolor y el sufrimiento que tenía dentro de mi. Y es como una adicción, lo vas a tener pero tienes que aprender como controlarlo. Tienes que aprender a que no se apodere de ti.

Es por eso que digo que lo tengo, porque yo todavía tengo esos problemas y cada tanto puedo sentir que están viniendo y todo mundo se pone enojado, pero uno tiene que aprender como controlar sus propios problemas. Mis problemas no son tus problemas así que no me puedes culparme por lo que yo estoy haciendo; yo no puedo culparte. Lo único que puedo hacer es considerar esto como que te estoy ayudando. Así que se quedó ahí por un año y medio. Se graduó. Mi hija estaba –estaba mucho mejor, aún ahora estoy muy orgullosa de ella.

Así que ella vino a casa y Trella vino y me dijo: “Mamá, quiero ir a la Secundaria Reagan.”

“Oh, no, no quieres.” Porque había escuchado que Reagan esa una mala escuela. Lo escuché, escuché que Reagan estaba fuera de moda, era imposible, eso es lo que los jóvenes dicen, es un relajo. Escuché que era terrible, y dije: “Trella, por favor bebé, tu no quieres ir ahí.”

“Sí, sí quiero mamá. Todos mis amigos van ahí, todos mis amigos van a Regan.”

“Okey, pero más te vale que mantengas altas tus calificaciones o te voy a dejar ir ahí el primer año y quiero que mantengas buenas calificaciones. Si no mantienes buenas calificaciones, te cambiamos; vamos a sacarte de ahí.”

Trella fue a la escuela y en el noveno grado le estaba yendo muy bien. Había llegado a ser la directora de grupo y todo iba bien.

Así que su hermana terminó embarazada y la forma en que me dijo que estaba embarazada, yo había ido a Firestone para que me cambiaran el aceite y para comparar unas nuevas llantas para mi carro. Bueno, Kasma va con el empleado, con la persona de la caja y le susurra algo a él y yo estoy como, “¿Qué esta haciendo?” Y veo hacia la puerta y Trella esta ahí sosteniendo la puerta abierta. Y yo solo estoy volteando de un lado a otro como “¿Qué esta pasando, qué están haciendo?”

Kasma viene hacia mi, se me pasa enfrente y me le quedo viendo y digo “¿Qué estas haciendo niña?”

Y ella me dice: “Ma, te voy a decir algo”. Kasma que era un genio, en ese momento, increíblemente se volvió loca.

Me dice “Tengo que decirte algo Ma.” Yo les decía a mis niñas “tu te embarazas y yo te voy a agarrar a palos, así que más te vale no quedar embarazada.”

Decimos cosas a nuestros hijos, pero, ya sabes, algunas padres puede ser que lo cumplan, pero algunos, yo –solamente puedo hablar por mi- yo lo dije para asustarlas, esperando que no lo hicieran por el miedo que les estaría dando en el corazón. No sé, no sé si eso es correcto tampoco, pero eso fue lo que hice. Y soy del tipo de persona que admite por si misma.

Así que me dijo: “Mamá, estoy embarazada.” y tómela salió corriendo por la puerta. Por qué, se fue tan rápido que yo estaba como.

Y el hombre me miró y dijo: “Señora, esta bien?

Y respondí. “No sé. Escuchó lo que ella acaba de decir? Él dijo. “Sí, ella me dijo que si usted la agarraba, ‘llame a la policía’.” Y me le quedé viendo a Trella, como, Trella se puso la mano en la boca, como, y viéndome, como diciendo “Wow, Mamá.”

Digo, me salí por la puerta y voy siguiendo a Kasma todo el camino hasta Taco Cabana del condado Williamson, digo, no en el condado Williamson, pero quise decir condado William. Es el que esta haya lejos justo allí en la 35. Kasma se fue todo el camino hasta el Taco Cabaña y yo gritando: “Kasma, ven aquí.”

Y ella dije “No mamá, no, me vas a pegar.”

Y yo dije “Kasma, ven aquí.”

Trella llega hasta ahí, me ve en a los ojos, ve a Kasma y dice: “Kasma, ven aquí”. Trella se pone my cerca de me, me ve a los ojos “Kasma ven, no te va a hacer nada.”

Kasma viene. Me le fui y puse mis brazos a su alrededor, ella se encogió y yo la abracé y dije “Vamos a estar bien, esto va a funcionar. Nosotras vamos a hacer que esto funcione.”

Y ella solo empezó a berrear. Le dije: “Bebé, te quiero. Vas a tener a mi nieto, no puedo lastimarte.”

Así que ella tuvo a mi nieto. Él estaba bien enfermo, por poco no nacía. Estuvo en una máquina, en una máquina para respirar por casi un año. Él estaba muy, muy, muy enfermo cuando nació y ella casi se muere cuando tuvo. Así que Trella y yo estuvimos ahí para ella. Su hermana, Trella se hizo cargo de su hermana, y básicamente se hizo cargo del bebé como si fuera de ella. Y su nombre es Isaiah, fuerte, nombre fuerte para un bebé. Buscamos en la Biblia y le dimos ese nombre.

Así que Isaiah creció, y Trella estaba en Reagan, Kasma era madre, yo soy abuela. Todo esto estaba nos estaba pasando.

Trella llegó un día a casa y dijo: “Mamá, conocí a alguien. Creo que como que quiero que sea mi novio.”

. . .

Ves, ese es el tipo de entendimiento que mis hijas y yo teníamos. Sabes, cuando cada una de mis niñas, cuando ellas empezaron con su ciclo; por ejemplo Trella me llamó, yo estaba en el trabajo, a las tres o cuatro de la mañana. Me llamó: “Ya soy una pequeña señorita, soy una pequeña señorita.”

Y le dije: “Cállate, ¿tu una señorita? No mames niña, voy para casa.” Me fui a la casa, desayudamos, fuimos a la tienda y compramos cosas de uso personal, hablamos todo el día. Ahora necesita saber sobre estar embarazada, necesita saber todo sobre eso. Así que eso fue lo que hicimos. Este es solo un ejemplo de la relación que mis hijas y yo teníamos.

Bueno, ella vino a casa “Como que me gusta él mamá, es como mono, es quarterback.”

Y ella era la presidenta de las porristas, y supuestamente eso es como que la pareja ideal.

Y yo como que bueno “Okay, pero ya sabes, necesito conocerlo. Necesito conocerlo”.

Lo trajo el día de Año Nuevo. El día de Año Nuevo lo conocí. Un excelente joven, muy buen joven.

Más o menos un mes después, ella vino a casa: “Mamá, no puedo seguir con él más, no puedo seguir con Marcus.” Su nombre es Marcus. “No puedo seguir con él”.

Yo le dije: “Bebé, ¿Por qué no puedes seguir con él? ¿Qué esta mal? Ustedes se veían super bien”. Pensé que todo iba muy bien. Y hay muchas otras pequeñas cosas que pasaron en ese tiempo que pensé que estaba lindo”.

“Uh-uh, mamá, él no quiere que me vista con playeras sin tirantes, de las tipo espagueti.”

¿Perdón?

“Mamá, eso me esta forzando a que me ponga algo que no me quiero poner. Y en mi libro, lo que tu nos has enseñado es que eso es una forma de abuso.”

Estoy orgullosa de ella. “Sí, tu tienes razón bebé, cuando te sientes incomoda cuando estas con alguien, esa es una forma de abuso, puede ser grande o chico. Porque si sientes que te están haciendo hacer algo o que te están haciendo que no hagas algo, eso es abuso, no me importa como la pongas”. Eso me hizo ver que mi hija conocía y entendía algunas formas de abuso. Así que ellos terminaron y yo estaba en el proceso de casarme.

Y uh, Trella dice: “Mamá, ya no voy a seguir con el para nada”.

Yo le dije “Okey bebé”.

“Pero mamá, pero tiene algo raro. Anda diciendo cómo se va a matar si no estoy con él. Mami, tienes que encontrarle alguna ayuda”.

Trella tenía un corazón muy compasivo.

Le dije: “¿Encontrarle alguna ayuda? Él tiene padres, dejemos que sus padres le den alguna ayuda. Ya sabes, lo estas dejando, yo estoy sola, lo voy a dejar solo.” No vamos a tener nada que ver con este chico”.

Ella dijo, como que “Bueno mamá, tú tienes que conseguirle algún tipo de ayuda”.

Le dije: “Okey Trella,” despreocupada: “Esta bien, le vamos a conseguirle ayuda.”

Me casé el dieciséis de marzo. Él cantó una canción porque ya lo teníamos incluido en la boda y pensamos que ya se le había pasado. Por esto es cuando yo digo que damos por hecho cosas que no sabemos. Y ya sabes, solamente por ser amiga de la familia ahora y él ya estaba en el programa de la boda; lo que no quiere decir que estoy justificando que estuviera o cantara una canción pero fue eso de la manera que pasó. Así que él cantó una canción en la boda; para esa hora mi esposo y yo nos fuimos. Y nos fuimos fuera de la ciudad después de la boda.

El diecisiete de marzo, en mi cumpleaños, recibimos una llamada; Marcus esta en la casa y se ha cortado el cuello en mi casa. ¿Porqué es que él esta siquiera ahí? ¿Cómo es que siquiera se metió? Encontró la forma de navegar dentro de mi casa, le dijo a Trella que si ella no iba a estar con él se iba a matar allí mismo, frente a ella. Y él la asustó porque, no porque él se cortó el cuello, ella más bien no estaba asustada porque se cortó el cuello, Trella estaba asustada porque él le dijo que le iba a decir a la policía que ella lo hizo. Ella no sabía como contar eso, no sabía como decirlo –ella tenía miedo. Pero ella sabía que le podía decir a su mamá porque ella sabía que su mamá le iba a creer. Ahora, hay que tener en cuenta que su madre esta afuera en el carro. Ahí mismo esa es una situación torcida. Okey, ahora, cuando me enteré, porque regresamos esa noche a casa, cuando me enteré que ella estaba allí afuera del carro, que lo trajo a mi casa sabiendo que yo no estaba en casa. Ahí mismo es evidente que hay un problema en algún lugar de ese hogar.

Porque, primero que nada mi hijo dice: “Mamá sé que ellos se acaban de casar ayer pero quiero ir a su casa”. Primero que nada tu no vas a ir a ningún lado, y menos a esa casa cuando los padres no estén en casa. Es aquí cuando nosotros necesitamos tomar el control sobre nuestros hijos y el control de nuestras propias vidas como adultos.

Así que llegamos a casa, Trella me dijo que es lo que pasó. Ella simplemente estaba asustada. Le dije: “No hay razón para que estés asustada bebé. Tú no hiciste nada. Él te va a culpar. Okey, esta bien, bueno iremos a corte y lo probaremos”.

Así que llamé a su mamá, y dije: “Mire señora Mc Tierney, necesito hablar con usted y con su esposo lo antes posible”.

Lo creas o no, su esposo era un predicador. Y yo estaba como “mucha gente se esconde detrás de sus collares, y bueno, no es ofensa para nadie pero algunas gentes se esconden detrás de su collares y ellos necesitan ser expuestos a la luz. Así que, no puede hablar con él. Ni siquiera ella podía hacer que él se comprometiera a una reunión.

Y yo estaba como “¿Qué esta pasando?”

Así que al lunes siguiente ella vino y se comprometió a tener una reunión el jueves en la noche, no perdón el miércoles en la noche. Yo fui, mi esposo y yo en ese tiempo; fuimos yo, él, Trella, vamos como familia. Y fuimos como familia a ese lugar –nosotros sentados en su casa el miércoles, el miércoles 26 de marzo. Estábamos sentados en su casa y yo estaba como – yo podía sentir el dolor, la herida, la pena, el sufrimiento en la casa de estas personas.

Trella me miró y me dijo “Mamá esto no esta bien”.

Y yo dije “Yo sé, yo sé bebé, yo también lo siento”. Nos sentamos y hablamos con esas personas no más de cerca de 30 minutos, si acaso”.

Yo estaba como “Marcus me había pedido si le podía conseguir alguna ayuda. Él me llamó y me preguntó, él dijo: ‘necesito algún tipo de ayuda. ¿Tú me puedes dar alguna ayuda?’”

Yo dije, “Sabes qué, voy a llamar a este lugar al que Kasma iba y yo tengo que pagar por eso, voy a conseguirte alguna ayuda”. Así que de eso iba a hablar a su casa para discutir a sus padres.

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