sobre nuestro proyecto

El Texas After Violence Project (El proyecto de Tejas después de la Violencia) es una organización independiente y no lucrativo que conduce investigaciones que captan la realidad vivida detrás de las estatidisticas para asi mejor entender las varias maneras en cual delitos violentos, crimenes, y la pena de la muerte afectan a las personas al nivel individual y comunitario en Tejas. En la discusión pública sobre el castigo penal de muerte nosotros vemos que se reporta más sobre numeros que de personas y de sus vidas. En si, hay más reportado sobre abstracciones que sobre los efectos reales en las vidas de personas, y más opinions que experiencias verdaderas.

Personas que han perdido queridos a causa del asesinato o ejecución siempre piensan que nadie puede entender su sufrimiento o puedan ver el mundo por sus ojos. Ellos tienen razón. Hay una sola manera que nosotros podemos comenzar a entender y eso es si más personas que han pasado por ciertas tragedias esten dispuestas a hablar sobre sus experiencias – contar sus historias – y que los demás los escuchemos.

Nuestra meta primaria es escuchar cuidadosamente, con respeto y compasión y sin juicio a las personas que han perdido seres queridos o otras personas importantes en su vida a causa de un crimen o ejecución estatal. También nos gustaría escuchar de las muchisimas personas que por razones de trabajo o otras circunstancias han estado cerca de los acontecimientos que rodean la pena de muerte. Creemos que estas voces y historias merecen atención. Por estas razones estamos colectando historias orales.

Nuestra segunda meta es crear un archivo público para que todos puedamos usarlo y asi aprender de personas directamente afectadas por los crimenes y el castigo penal de muerte.

La tercera meta promueve un movimiento a cerca un Tejas más justo y menos violento: una sociedad que reconoce e afirma la dignidad y valores de cada persona. Usted esta cordialmente invitada ha apoyarnos.

Traducción del inglés por Dan Olivas y María Sofia Corona con las sugerencias de Diana Salgado y Pedro S. Cruz.